
COMUNICADO. El Gobierno Nacional, a través del Decreto 566/2026, dispuso un cronograma progresivo de eliminación de los derechos de exportación para una amplia gama de productos industriales.
Esta decisión representa un paso importante para la progresiva recuperación de la competitividad industrial, así como también para avanzar hacia un esquema tributario que potencie las exportaciones de alto valor agregado. El ecosistema exportador argentino -especialmente el industrial- genera empleo, inversión y valor agregado. Por eso resulta clave diseñar una plataforma impositiva que fortalezca las capacidades de las empresas argentinas para competir en los mercados internacionales.
La medida alcanza bienes de sectores como la industria química, acero, aluminio, cobre, zinc, estaño y parte de la producción automotriz y metalúrgica. Asimismo, establece un esquema de reducción gradual para otros productos industriales, como caucho, fertilizantes, productos petroquímicos y automóviles y pickups, que convergerá a una alícuota del 0% antes del 1° de junio de 2027.
El camino de la reducción progresiva hacia la eliminación de estos derechos de exportación constituye una señal positiva para el entramado productivo nacional que apuesta por agregar valor en el país e integrarse a las cadenas globales de valor. En un contexto internacional cada vez más competitivo y de fuertes tensiones geopolíticas que complejizan las cadenas de suministro y los costos logísticos, avanzar en la reducción de impuestos que penalizan a quienes exportan valor agregado resulta indispensable para ampliar mercados, incrementar las exportaciones y fortalecer la inserción internacional de la producción argentina.
En línea con esta medida favorable a las exportaciones, desde FECACERA continuamos dialogando con las autoridades nacionales para generar mejoras integrales en la operatoria aduanera del comercio exterior; de manera tal que se consolide una estrategia exportadora que ponga en valor el potencial de las pequeñas y medianas empresas y las economías regionales del interior del país. La mayor descentralización operativa del comercio exterior genera ventajas logísticas en la consolidación, intercambio de contenedores, y servicios críticos para la operación que aún no puede profundizar sin la facilitación de la operatoria del comercio exterior intermodal. Argentina necesita una política exportadora de largo plazo, con reglas claras, estabilidad y previsibilidad. Al desafío de exportar más se le suma uno igual de trascendental: que cada vez más empresas —especialmente PyMEs de todo el país— puedan incorporarse al comercio internacional, diversificar mercados y exportar con mayor valor agregado. La reducción progresiva de retenciones avanza en la dirección correcta y esperamos se continúe con la agenda de mejora operativa que proponemos desde la entidad.
Desde FECACERA seguiremos impulsando una agenda federal de competitividad y comercio exterior, promoviendo propuestas concretas que fortalezcan a las economías regionales y el agregado de valor, amplíen la base exportadora y consoliden a las exportaciones como uno de los principales motores del desarrollo económico argentino.